Un procedimiento para proteger la empresa y preparar el futuro
El Tribunal de Comercio de La Rochelle dictó, el 7 de agosto de 2026, la apertura de un procedimiento de saneamiento judicial respecto a Nautitech Catamarans. Se ha iniciado un periodo de observación de seis meses.

Aunque el término «saneamiento judicial» pueda, naturalmente, suscitar dudas entre los clientes, proveedores o distribuidores, conviene situarlo aquí en su contexto. El procedimiento se pone en marcha, en particular, tras la salida del accionista principal de la empresa y responde a la voluntad de preservar la empresa, sus instalaciones industriales y sus puestos de trabajo, al tiempo que se organiza, en un marco seguro, la búsqueda de nuevos recursos financieros.
Por lo tanto, no se trata de una paralización de la actividad. La producción continúa en Rochefort durante el periodo de observación y el objetivo es, precisamente, dotar a Nautitech de los medios necesarios para que pueda seguir desarrollándose con un nuevo accionista o un comprador.
Ya hay varios candidatos en liza
Otra señal alentadora: el proyecto Nautitech está despertando interés. Según la información recabada por BoatIndustry , ya se han presentado varios candidatos.
El administrador judicial CBF Associés inició ya en agosto la búsqueda de inversores o compradores. En la convocatoria de candidaturas se indica una cifra de negocio de 18,767 millones de euros y una plantilla de 99 empleados. Los candidatos tienen hasta el 18 de septiembre a mediodía para presentar sus ofertas.
La presencia de varios candidatos constituye, evidentemente, un factor positivo para el desarrollo posterior del procedimiento. Debería permitir estudiar diferentes escenarios y buscar aquel que ofrezca las mejores perspectivas de continuidad industrial y comercial.
La primera vista está prevista para el 6 de octubre. Supondrá un nuevo paso importante para evaluar las soluciones propuestas y perfilar con mayor precisión el futuro de la obra de Rochefort.
Una cartera de pedidos que aporta visibilidad
Para los propietarios, futuros clientes y distribuidores de la marca, la continuidad de la actividad es, naturalmente, la principal preocupación. En este sentido, Nautitech sigue fabricando actualmente sus catamaranes en Rochefort.
Y lo más importante: el fabricante no se presenta ante los posibles inversores con una planta industrial paralizada. Según nuestra información, ya habría una decena de unidades de su último modelo en cartera, al igual que el 44 Open, que también sigue contribuyendo al dinamismo comercial y a la visibilidad del plan de producción.

Un aspecto especialmente importante en el contexto actual: pone de manifiesto que sigue habiendo demanda de embarcaciones de la marca, a pesar de que el mercado náutico se ha vuelto considerablemente más difícil.
Tanto para los clientes que ya han encargado un barco como para aquellos que están pensando en sumarse a la marca, es necesario seguir de cerca la situación, pero sin confundir el proceso de reestructuración con la liquidación. El objetivo mismo del procedimiento es mantener la actividad y encontrar una solución sostenible.
Unos fundamentos que pueden resultar atractivos para un comprador
Además, Nautitech cuenta con varios puntos fuertes para atraer a un inversor. Fundada en 1990, la marca goza de un gran prestigio internacional en el mercado de los catamaranes de recreo, de una experiencia reconocida, de equipos con amplia experiencia y de unas instalaciones industriales operativas en Rochefort.

El astillero también ocupa una posición relativamente diferenciada en el mercado de los multicascos, con catamaranes que se caracterizan por tener un carácter más marítimo y estar más orientados a la navegación que algunos de sus competidores.
En un sector que atraviesa actualmente una fase de consolidación, estos fundamentos pueden constituir una base interesante para una empresa industrial o un inversor que desee expandirse en el mercado internacional de los multicascos.
Las próximas semanas para escribir un nuevo capítulo en la historia de Nautitech
La suspensión de pagos constituye, evidentemente, una etapa delicada en la vida de una empresa. Pero en el caso de Nautitech, hay varios factores que permiten afrontar las próximas semanas con mayor confianza: la actividad continúa, hay barcos en cartera, las instalaciones industriales siguen en funcionamiento y ya hay varios interesados en el caso.
La salida del accionista principal ha hecho necesario encontrar un nuevo apoyo financiero. El procedimiento judicial debe permitir ahora organizar esta transición en un marco que proteja a la empresa.
La presentación de ofertas el 18 de septiembre y la vista del 6 de octubre permitirán aclarar la situación. Para Nautitech, por tanto, no se trata solo de superar un periodo difícil, sino también de encontrar al socio capaz de aprovechar los logros del astillero para abrir un nuevo capítulo en su desarrollo.

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