El inicio del ejercicio 2025-2026 del Grupo Catana pone de manifiesto un cambio más amplio en el mercado náutico, con una ralentización de la demanda y un reequilibrio de las actividades.
Fuerte descenso de las ventas de yates nuevos
El grupo francés registró unas ventas de 62 millones de euros en el primer trimestre, lo que supone un descenso interanual del 20%. Este descenso es directamente atribuible al segmento de nuevos yates, corazón histórico de la empresa.
Tras un fuerte repunte en 2021 y 2022 después de la crisis sanitaria, el mercado entra en una fase más tranquila. Los compradores se contienen, sobre todo en los cruceros, más exigentes en cuanto a presupuesto y plazos.
Se prevé que este ciclo descendente continúe, con un cuarto año de contracción para el sector en su conjunto. Las incertidumbres económicas y geopolíticas pesan en las decisiones de compra, sobre todo en los mercados de exportación.
Los servicios se apoderan del modelo económico
Frente a esta contracción, Catana se apoya en el crecimiento de su actividad de servicios. Esta división registró un crecimiento de alrededor del 20% durante el periodo.
Incluye la posventa, las reformas y los servicios asociados, especialmente en torno a bases técnicas como Port Pin Rolland. Este segmento ofrece ingresos recurrentes más estables que la venta de yates nuevos, que es cíclica por naturaleza.
Para los armadores, estos servicios cubren el mantenimiento, las mejoras y las adaptaciones. Para el astillero, ayudan a suavizar la actividad industrial y a mantener un vínculo continuo con la flota en circulación.
La producción se mantiene pese a la menor visibilidad
A pesar de la ralentización comercial, Catana mantiene la capacidad de producción de sus marcas Bali y Catana. El Grupo espera que la demanda se estabilice gradualmente.
Algunos modelos recientes, como el Bali 5.2, cobrarán impulso en el segundo semestre. Nuestro posicionamiento en el mercado de alquiler sigue siendo estratégico, aunque este segmento también atraviese una fase más difícil.
Pero la visibilidad a corto plazo sigue siendo limitada. Existen carteras de pedidos, pero su transformación depende del contexto global.
Diversificación y nuevos segmentos en el punto de mira
El Grupo prosigue su expansión hacia nuevos segmentos. La llegada del yate a motor YOT 53 y del Bali 7.0, de más de 22 metros de eslora, refleja la voluntad de ampliar la gama.
Esta diversificación tiene por objeto reducir nuestra dependencia exclusiva del mercado de catamaranes de crucero. También nos permite dirigirnos a distintos grupos de clientes, desde los cruceristas de aguas azules hasta los yates híbridos.
En este contexto, la expansión comercial en Estados Unidos sigue siendo un objetivo clave. Reforzar nuestra red de distribución forma parte de nuestra estrategia para aumentar nuestra presencia en un mercado clave para la industria náutica mundial.
En definitiva, Catana está ajustando su rumbo. El astillero afronta un ciclo menos boyante, al tiempo que consolida sus actividades auxiliares para mantener el equilibrio.

/ 







