Lorient La Base obtiene el sello FFVoile y confirma su papel en las regatas de alta mar

El Lorient La Base da un nuevo paso adelante
El Lorient La Base da un nuevo paso adelante

La Federación Francesa de Vela concede su sello de calidad al Centro de Entrenamiento de Lorient La Base. Este reconocimiento consolida casi treinta años de desarrollo dedicados a las regatas de alta mar. Asimismo, confirma el papel de Lorient como uno de los principales centros técnicos y deportivos de la vela oceánica en Europa.

Cuando un patrón se prepara para una Vendée Globe, una Transat Café L'Or o una Route du Rhum, ya no basta con el barco. El rendimiento depende ahora de un entorno integral que aúna infraestructuras portuarias, apoyo deportivo, ingeniería, meteorología y competencias técnicas. Es precisamente este ecosistema el que la Federación Francesa de Vela acaba de reconocer al otorgar su sello de calidad al Centro de Entrenamiento de Lorient La Base.

Un reconocimiento que va más allá de la calidad de las infraestructuras

La certificación otorgada por la Federación Francesa de Vela no solo reconoce una instalación de entrenamiento, sino que distingue la organización global desarrollada en Lorient para apoyar a los equipos de regatas de alta mar. Desde hace casi tres décadas, Lorient Agglomération ha transformado progresivamente la antigua base de submarinos de Keroman en un centro dedicado íntegramente a los deportes náuticos de alto nivel. Esta evolución se basa en una serie de inversiones destinadas a acoger de forma duradera a los equipos profesionales.

Para los navegantes, la concentración de conocimientos especializados constituye hoy en día uno de los principales atractivos del lugar. Arquitectos navales, oficinas de ingeniería, especialistas en materiales compuestos, preparadores físicos, meteorólogos, montadores de aparejos y empresas especializadas trabajan en un espacio reducido, lo que facilita los intercambios técnicos y acelera el desarrollo de los proyectos.

Un cuerpo de agua adaptado a las exigencias de la regata de alta mar

La elección de Lorient no se basa únicamente en sus instalaciones terrestres.

Protegida por la isla de Groix, la bahía ofrece acceso al mar independientemente de las condiciones de la marea. Esta disponibilidad permanente permite a los equipos organizar sus pruebas en función de sus limitaciones técnicas, en lugar de ajustarse a los horarios de las mareas. Esta flexibilidad supone una ventaja importante para las campañas de la IMOCA, Ocean Fifty, Class40 o Figaro, en las que las jornadas de pruebas movilizan a numerosos equipos y requieren importantes recursos logísticos.

Alrededor del puerto se han ido construyendo progresivamente un kilómetro de pontones especializados, 4 000 m² de plataforma técnica y cerca de 6 000 m² de edificios destinados a los equipos de regatas de alta mar.

Un acompañamiento que va mucho más allá del entrenamiento en el agua

El sello de la FFVoile también reconoce el funcionamiento del Centro de Entrenamiento. Cada año se ofrecen unas treinta formaciones a los patrones y a sus tripulaciones. Estas abarcan desde la gestión de un proyecto deportivo hasta la preparación física, la preparación mental, la meteorología o los aspectos técnicos relacionados con las embarcaciones.

Además, se organizan cerca de 100 jornadas de entrenamiento en el agua. El seguimiento meteorológico constituye otro aspecto importante de este apoyo. Los regatistas se benefician de sesiones informativas previas a las regatas, de un seguimiento durante las competiciones y de sesiones de análisis posteriores que permiten evaluar las decisiones tácticas tomadas durante la regata.

Este enfoque integral responde tanto a las necesidades de los jóvenes navegantes que están preparando su primera regata como a las de los equipos que participan en las grandes regatas oceánicas.

Un importante polo económico para el sector náutico

Con el paso de los años, Lorient La Base se ha convertido en mucho más que un puerto de base para los patrones. Según los datos presentados por Lorient Agglomération, el sector representa hoy en día unos 1 000 puestos de trabajo en la zona. El impacto económico se estima en 35 M%C2euros al año, una cifra que asciende a 44 M%C2euros si se incluye la construcción de embarcaciones.

El recinto acoge ahora a 21 equipos fijos y a más de 120 patrones y tripulaciones repartidos entre las principales categorías de la regata de alta mar.

Esta concentración de actores favorece el desarrollo de nuevas empresas especializadas en materiales compuestos, equipos electrónicos, software de navegación o incluso servicios técnicos destinados a equipos profesionales.

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