El incendio, avivado por una fuerte tramontana y unas condiciones de sequía especialmente desfavorables, atravesó parte de la zona de Canet-en-Roussillon y Sainte-Marie-la-Mer antes de llegar al centro náutico. Entre las empresas afectadas se encuentra Catana Group, cuya sede histórica se encarga de la construcción de los modelos Bali 5.8 y Catana OC 50.
Dos de los tres edificios quedaron completamente destruidos. Las líneas de montaje, varias embarcaciones en construcción y algunas unidades listas para su entrega quedaron arrasadas por las llamas. No obstante, los equipos que se encontraban en las instalaciones habían sido evacuados antes de que llegara el incendio. No hay que lamentar ningún herido.
La protección de los mejillones cambia las perspectivas
Uno de los aspectos más importantes se refiere al tercer edificio de las instalaciones, que alberga el taller de poliéster, así como los moldes para la fabricación de los dos modelos que se producen en Canet. Los bomberos, con la ayuda de los trabajadores que se movilizaron durante toda la noche, lograron salvar esta parte estratégica de la fábrica.
Para un astillero de materiales compuestos, los moldes constituyen una herramienta industrial esencial. Su conservación evita tener que volver a fabricar todo el utillaje, una operación que habría alargado considerablemente los plazos de reanudación de la producción.
Una capacidad industrial repartida en varias plantas
Aunque una parte de los empleados se encuentra en situación de actividad parcial a la espera de los informes periciales y de que se garantice la seguridad de los edificios, Catana Group cuenta con una importante baza. La constructora emplea a unos 1 300 trabajadores repartidos en varias unidades de producción en Francia, Portugal y Túnez.
Esta organización permite plantearse la distribución de determinadas actividades y limitar las consecuencias del siniestro en el funcionamiento general del grupo. Los equipos también están trabajando en soluciones temporales para reubicar parte de los servicios administrativos y técnicos cerca de las instalaciones de Canet.
La recuperación se convierte en la prioridad
Los próximos pasos consistirán en evaluar con precisión los daños, limpiar las instalaciones y reanudar progresivamente las actividades. También podrían terminarse de construir los barcos cuya construcción estaba prácticamente finalizada, con el fin de garantizar las primeras entregas.
Aunque las pérdidas materiales son importantes, hay varios factores que permiten afrontar el futuro con mayor claridad. Ningún empleado ha resultado herido, se han salvado los moldes y el grupo conserva una infraestructura industrial diversificada. Todos estos factores deberían facilitar ahora la organización de la reanudación de la actividad en la planta de Canet-en-Roussillon.

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