La manipulación de los barcos en los astilleros está experimentando un cambio discreto pero profundo. Con la presión sobre los terrenos costeros, muchos talleres de construcción, reparación y reacondicionamiento se encuentran ahora a varios kilómetros de puertos y gradas. En algunas zonas, las distancias pueden alcanzar de 10 a 15 km, lo que exige un replanteamiento de los medios de transporte utilizados a diario.
Cuando la distancia entre los lugares de trabajo modifica los métodos de manipulación
Durante mucho tiempo, los profesionales de la náutica trabajaron muy cerca del agua. Esta configuración permitía desplazar las embarcaciones en distancias cortas con grúas de ruedas o carros de manipulación convencionales.

La situación está cambiando. Las zonas portuarias se densifican, el espacio disponible se reduce y las actividades náuticas se trasladan a lugares más remotos. Para los talleres especializados en reparaciones, mantenimiento o invernaje, transportar un barco se está convirtiendo en una operación habitual.
Esta nueva organización plantea una serie de cuestiones. Los equipos utilizados deben seguir siendo compatibles con la red de carreteras, conservando al mismo tiempo la capacidad de manipulación necesaria para el lanzamiento y la descarga.
Por qué el cumplimiento de la normativa vial se está convirtiendo en un problema para los profesionales
Cuando una embarcación tiene que recorrer varios kilómetros entre un astillero y un puerto, el cumplimiento de la normativa vial se convierte en algo esencial. El remolque anfibio U Go 6T se ha desarrollado teniendo esto en cuenta. Su arquitectura incorpora un sistema de frenado que cumple la normativa europea 2015/68, así como un equipo de iluminación diseñado para su uso en carretera.

Este enfoque es especialmente interesante para las empresas que desean limitar los cambios de carga. El barco permanece en el mismo soporte desde que sale del astillero hasta que es botado. Para los gestores de puertos secos, empresas de alquiler o talleres de mantenimiento, esta continuidad logística simplifica ciertas operaciones de traslado.
Diseñado para facilitar el lanzamiento y la recogida
La particularidad de una cuna anfibia es su capacidad para operar tanto en tierra como en el agua.

El U Go 6T incorpora un sistema hidráulico de doble efecto que puede controlarse por radiotelemando. Esta tecnología permite ajustar con precisión la altura de la embarcación durante las operaciones de manipulación.

La amplitud de elevación va de 0,72 m a 1,42 m. Esta amplitud facilita la adaptación a distintos tipos de cascos y diferentes configuraciones de grada. Para los operarios, las ventajas también residen en la comodidad de trabajo. Los ajustes pueden realizarse a distancia, manteniendo una buena visibilidad de la embarcación y sus soportes.
¿Qué características tienen las embarcaciones de hasta 33 pies?
El remolque tiene una carga útil de 6.500 kg y un peso en vacío de 1.300 kg. Sus dimensiones cumplen los requisitos de las embarcaciones de recreo de tamaño intermedio. Con una longitud total de 8,35 m y una anchura total de 2,37 m, está destinado principalmente a monocascos y lanchas rápidas de hasta 33 pies.

Las ruedas infladas de 23 pulgadas proporcionan una conducción cómoda y limitan el esfuerzo mecánico al circular por carretera o por las superficies a veces irregulares de las zonas portuarias técnicas. La distancia entre patines de 1,60 m permite adaptarse a diferentes geometrías de casco, una característica esencial para los profesionales que manejan varios tipos de embarcaciones a lo largo de la temporada.
El medio ambiente también se está convirtiendo en un criterio de diseño
Los equipos de manutención ya no se evalúan únicamente por sus prestaciones mecánicas.

Debido a su proximidad al medio marino, hay que prestar especial atención a los fluidos utilizados. La U Go 6T utiliza aceite hidráulico biodegradable que cumple la norma ISO 15380, una característica que responde a una preocupación creciente entre los gestores de puertos y los operadores de astilleros. Así, una fuga accidental durante una botadura o una intervención en la grada tiene un impacto medioambiental reducido en comparación con el aceite hidráulico convencional.
En un sector en el que las restricciones normativas se endurecen con regularidad, este tipo de elección técnica se está convirtiendo tanto en un argumento operativo como medioambiental.

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