Con la adopción de este proyecto de ley en comisión el 1 de abril de 2026, el marco jurídico del transporte marítimo impulsado por vehículos será más claro. Esta evolución responde a un doble reto: reducir las emisiones del transporte marítimo y apoyar a un sector industrial aún en proceso de estructuración.
Definición jurídica de buque mixto
Hasta ahora, la propulsión vegetativa seguía siendo un concepto técnico sin definición precisa en la legislación francesa. El texto introduce una base clara.
Un buque de propulsión eólica se define ahora como un buque equipado con dispositivos que aprovechan la energía del viento para su propulsión. El texto también aclara la noción de propulsión principal, con un umbral fijado en al menos el 50% de energía procedente del viento. Esta aclaración permite distinguir entre los buques concebidos realmente para navegar y los sistemas de ayuda al viento instalados como complemento en los buques convencionales.
Un marco fiscal favorable a la inversión
La ley introduce varios instrumentos fiscales para apoyar el desarrollo de estos buques. Se prevé una desgravación fiscal adicional para los equipos vinculados a los sistemas de propulsión. Esto se aplica a los buques de carga, de pasaje y especializados.
En la práctica, el objetivo es reducir el coste de inversión para los armadores que opten por integrar soluciones de energía eólica, ya sean velas rígidas, alas o sistemas de cometas.
Integración en los certificados de ahorro energético
Como novedad, los buques propulsados por motores diésel pueden optar ahora a certificados de ahorro energético. Ahora se puede valorar el ahorro realizado durante los trayectos entre puertos franceses, o entre un puerto francés y otro extranjero. Esto supone una ventaja financiera adicional para los operadores. Este sistema acerca el transporte marítimo a los sistemas ya existentes en los sectores de la construcción y la industria.
Asignación de fondos al carbono marítimo
La ley también prevé que parte de los ingresos del mercado europeo del carbono marítimo se destinen a financiar la descarbonización.
Un fondo específico apoyará al sector marítimo, abarcando todos los segmentos de la flota. El objetivo es claro: contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un sector que representa alrededor del 3% de las emisiones mundiales. Para los agentes de este sector, esta financiación es un factor clave para pasar de la fase de demostración a la escala industrial.
Incentivos para el transporte de mercancías a vela
El texto introduce también medidas específicas para determinados sectores, en particular la agricultura y los territorios de ultramar. Se han introducido regímenes específicos de impuestos especiales para las mercancías transportadas a vela, con un ejemplo concreto en el transporte de ron entre los territorios de ultramar y Francia continental. Estas medidas están destinadas a fomentar las rutas marítimas con bajas emisiones de carbono en las rutas existentes.
Un sector aún en fase de estructuración
La ley llega en un momento en que la industria francesa de la motocicleta sigue desarrollándose. Cuenta con una quincena de fabricantes de equipos, varios astilleros y unos 1.000 puestos de trabajo. Las tecnologías están ahí: velas automatizadas, alas rígidas, sistemas híbridos. Pero el marco normativo y los modelos de negocio siguen limitando la capacidad de ampliación.
Este texto pretende eliminar algunos de estos obstáculos ofreciendo visibilidad a armadores e inversores. El texto aún tiene que abrirse paso en el proceso legislativo, con una votación prevista para el 7 de abril de 2026.

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