X Shore en liquidación: una mirada al fracaso industrial de un pionero del vehículo eléctrico

El constructor naval sueco X Shore cesa oficialmente su actividad el 29 de enero de 2026. Especializada en embarcaciones de propulsión eléctrica, la empresa tenía como principal objetivo el mercado de embarcaciones auxiliares y de persecución para superyates. Su liquidación pone de manifiesto la fragilidad económica de la náutica eléctrica.

El astillero sueco X Shore entró en liquidación definitiva el 29 de enero de 2026. Fundada en 2016, la empresa se había hecho un nombre con sus embarcaciones de propulsión eléctrica, posicionadas para usos premium y profesionales. A pesar de su reputación internacional y de varias campañas de recaudación de fondos, la empresa fue incapaz de encontrar un comprador.

El procedimiento de quiebra comenzará en 2025

Las dificultades de X Shore cristalizaron en octubre de 2025, cuando X Shore Production AB, la entidad responsable de la fabricación, se declaró en quiebra ante el Tribunal de Distrito de Estocolmo. En aquel momento, la dirección indicó que la empresa matriz seguiría operativa, mientras buscaba soluciones de recuperación.

Sin embargo, el administrador concursal no recibió ninguna oferta de adquisición antes de la fecha límite de noviembre de 2025. Uno de los factores desencadenantes fue el impago de 17 millones de coronas suecas (unos 1,9 millones de euros) en concepto de alquiler de la nave industrial.

Una base industrial reciente pero costosa

X Shore produce sus barcos en una fábrica de 14.000 m2 en Nyköping, que abrirá sus puertas en 2021. El centro empleaba a casi 70 personas y encarnaba la ambición industrial del proyecto. El modelo X Shore 1 se lanzó en septiembre de 2022.

A pesar de esta reciente herramienta, la estructura ha acumulado tensiones financieras. En 2024, la empresa había recaudado 8,5 millones de euros de inversores, principalmente para el desarrollo de productos. Estos fondos no bastaban para compensar los costes fijos y el ritmo de crecimiento.

Una visión sólida de la experiencia eléctrica

El fundador de X Shore, Konrad Bergström, anunció el fin de la empresa en un mensaje publicado el 28 de enero de 2026. En él, recuerda la ambición inicial del proyecto, " replantear por completo la experiencia del barco, para acercarla a la de un coche moderno, intuitivo y coherente" .

Para Bergström, la propulsión eléctrica era ante todo un medio de simplificar los sistemas y ofrecer una navegación silenciosa", afirma sin ruido, sin humo, sólo una presencia en el agua" . Un enfoque centrado en el uso y no sólo en la tecnología.

X Shore comercializaba sus barcos en Europa y Estados Unidos, dirigiéndose a superyates para lanzaderas rápidas y embarcaciones auxiliares. La marca también había ganado varios premios de diseño e innovación.

Sin embargo, este reconocimiento no ha bastado para garantizar un modelo de negocio sostenible. El mercado de las embarcaciones eléctricas sigue siendo pequeño, muy dependiente del coste de las baterías, la infraestructura de recarga y la capacidad de industrialización a gran escala.

Un futuro incierto para la marca y sus activos

En enero de 2026, el inversor noruego Staale Reiersen adquirió en subasta X Shore Production AB y una veintena de barcos. Su intención es relanzar un negocio de propulsión eléctrica, aunque no se ha dado un calendario preciso.

Konrad Bergström concluye su mensaje expresando la esperanza de que un socio pueda revivir la visión original. " Si X Shore deja de existir como empresa, las ideas que dio vida seguirán existiendo escribe, al tiempo que reconoce su responsabilidad en el resultado del proyecto.

La liquidación de X Shore es una señal clara para el sector. Es un recordatorio de que la transición a la energía eléctrica en el sector naval no se basa únicamente en la tecnología o la imagen, sino en la capacidad de construir un modelo industrial y financiero sólido.

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