Yves Lyon-Caen es Presidente de la Confédération du Nautisme et de la plaisance, que organiza el primer Foro Náutico. A pocos días del evento, nos habla de las tensiones del sector y de las cuestiones que se plantean a los poderes públicos.
¿Por qué lanzó este primer Foro Náutico?
La razón es sencilla. La Confederación se creó en 2015, tras el llamamiento "Mer libre" (Mar libre), lanzado por los agentes del sector náutico contra un proyecto de ley que pretendía introducir amarres de pago. No me refiero a los amarres organizados, sino a un planteamiento más general de gravar el uso.
Este llamamiento resonó con fuerza en nuestra comunidad y obligó al gobierno de entonces a abandonar el proyecto. Entonces nos dimos cuenta de que los agentes del sector compartían muchos problemas comunes. Así nació el CNP.
A continuación, organizamos las Assises du nautisme et de la plaisance en 2018 en La Rochelle, y después, en 2019, en Les Sables d'Olonne. La crisis sanitaria de 2020 impidió que se celebraran reuniones en 2020 y 2021, a lo que siguió una fuerte demanda de actividades de ocio al aire libre. Después, el mercado se ralentizó. El Foro Náutico responde a este nuevo contexto. Sentimos la necesidad de encontrar un segundo aire en un contexto restringido.
¿Cuáles son los temas clave que quiere poner sobre la mesa en Saint Malo?
La primera cuestión es el impacto del cambio climático en la costa, los puertos y todas las actividades náuticas. Sabemos que serán necesarias grandes inversiones, sobre todo en infraestructuras portuarias.
La descarbonización también plantea cuestiones concretas. Los puertos deben apoyar nuevos usos, dar cabida a nuevos motores, adaptar sus servicios y seguir modernizando sus instalaciones.
Nautic Forum también nos dará la oportunidad de recordar el peso económico del turismo costero, que representa 25.000 millones de euros en Francia y proporciona unos 350.000 puestos de trabajo. La náutica desempeña un papel esencial en el éxito del turismo costero, proporcionando un entorno vivo y atractivo a las comunidades locales.
¿Va lo suficientemente rápido la hoja de ruta del sector náutico?
No. Por desgracia, la hoja de ruta ilustra la relación actual con el Ministerio del Mar y su administración. Firmamos este contrato en septiembre de 2025, pero las medidas prioritarias no se están poniendo en marcha y ni siquiera se han abordado dos temas esenciales.
El primero es el estatuto único de las embarcaciones de recreo, que debería permitir su uso privado o comercial sin intervención de las autoridades. Ello permitiría simplificar los mecanismos administrativos, complejos en Francia, mientras que otros países europeos y territorios de ultramar funcionan con marcos más sencillos
La segunda cuestión se refiere al reconocimiento mutuo de las cualificaciones. Necesitamos puentes que faciliten los intercambios entre los distintos sectores, desde la marina mercante hasta los diplomas del Ministerio de Deportes de gestión, formación, pilotaje de embarcaciones, etc.
¿Por qué es tan importante la cuestión de las cualificaciones?
Porque el sector necesita contratar y desarrollar competencias. Si cada administración se queda encerrada en su propio pasillo, estaremos frenando las trayectorias profesionales, la movilidad y el desarrollo profesional.
Los marineros, instructores, gestores y profesionales de la náutica necesitan que se reconozcan más fácilmente sus competencias. De lo contrario, estamos empobreciendo un sector que necesita empleos cualificados.
Hemos mantenido conversaciones con la ministra, Catherine Chabaud, y hemos pedido que se avance antes del 30 de junio de 2026. Por el momento, no vemos señales de progreso.
La fiscalidad de la navegación de recreo también crea tensiones. ¿Qué reprocha a los poderes públicos?
Los cambios en el impuesto sobre embarcaciones de recreo, incluidos en la Ley de Finanzas, fueron muy mal pensados por una administración que debería estar familiarizada con nuestras realidades. Actualmente está causando un gran descontento. Además de estar mal planteada, está creando una sensación de injusticia al afectar a los pequeños navegantes. ¿Por qué este nuevo impuesto - que entrará en vigor el 1/01/2027 - grava la navegación de recreo familiar y popular, las embarcaciones modestas (6 a 7 metros) con pocos motores - que hasta ahora estaban exentas? No se ha dado ninguna explicación
Tenemos que volver a la mesa de dibujo y sentar de nuevo a los profesionales, las autoridades locales y los poderes públicos en torno a la misma mesa para encontrar una solución aceptable.
Los navegantes tienen a veces la impresión de que el acceso a la costa y a las zonas de amarre es cada vez más complicado. ¿Comparte usted esta opinión?
Sí, Francia sigue siendo un país de prohibiciones. Hoy en día es esencial tener más en cuenta el entorno natural, pero hay que hacerlo con inteligencia. Tenemos que apoyar el uso y adaptar las normas al mismo tiempo que creamos soluciones.
Como ha hecho España. Por eso invitamos a un representante de Baleares al Foro Náutico. Allí, las autoridades han desarrollado amarres con sistemas de reserva y gestión. En Francia, primero prohibimos, luego buscamos soluciones.
¿Qué ejemplos le parecen más reveladores?
Córcega ha perdido casi el 50% de su tráfico de yates como consecuencia de estas prohibiciones. Al mismo tiempo, los españoles han puesto en marcha sistemas de apoyo para proteger los lechos de algas, organizar los amarres y desarrollar la actividad.
En Bretaña hay unos 22.000 amarres y 11.000 amarres. Cuando las autoridades planean modificar o reubicar determinados amarres sin ningún método ni comunicación claros, esto se convierte en un factor disuasorio para los navegantes.
¿Está cobrando importancia el papel de las autoridades locales?
Sí, está claro. Los puertos deportivos suelen ser responsabilidad de las regiones, las comunidades urbanas o los municipios. Su gestión puede ser directa o delegada, pero es la gente sobre el terreno la que sabe cuáles son las necesidades.
Intercambiamos mucho con las autoridades locales y trabajamos con redes como France Station Nautique y ANEL. Este vínculo territorial es esencial para el futuro de la náutica.
¿Se convertirá el Foro Náutico en un acontecimiento anual?
La calidad del acto, tal como lo anticipo, y el interés que suscita, me llevan a creer que el Foro Náutico puede convertirse en un acontecimiento anual.
Haremos balance después de esta primera edición. Pero las cuestiones planteadas en Saint Malo deberán abordarse a lo largo del tiempo. El sector náutico necesita visibilidad, continuidad y un diálogo directo entre todos sus actores.

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