Boya de ancla conectada: Morphéis supervisa el ancla en lugar del barco

¿Cómo saber si un ancla se está deslizando sin confundir ese movimiento con el giro normal de la embarcación? La startup francesa Mooring Solution ofrece una solución con una boya con GPS situada justo debajo del ancla. Se trata de un enfoque técnicamente interesante cuyo próximo reto será, sobre todo, comercial.

Prestar atención al ancla en lugar de al barco

Sopla una ráfaga de viento, el viento cambia de dirección y el barco empieza a describir un arco alrededor de su fondeadero. En el caso de una alarma de fondeo tradicional que utilice la posición GPS del barco, distinguir este desplazamiento normal de un auténtico deslizamiento requiere ajustar correctamente el radio de vigilancia.

©mooring-solution
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La empresa francesa Mooring Solution ha optado por desplazar el problema unas decenas de metros. Su boya de fondeo conectada, Morphéis, no supervisa directamente la embarcación: lo que hace es seguir la posición del ancla.

Con una alarma que utilice el GPS del barco o de un smartphone, este puede recorrer una distancia considerable simplemente porque el viento o la corriente cambian de dirección. Cuanto mayor sea la longitud de la cadena echada, mayor será el círculo de giro potencial.

Si el radio de la alarma es demasiado estrecho, se multiplican las falsas alarmas. Si es demasiado amplio, la embarcación se aleja más antes de que la alarma detecte una situación anómala.

Morphéis intenta eliminar esta variable tomando como referencia el elemento que, por su parte, se supone que debe permanecer inmóvil: el ancla.

Una boya con GPS situada justo debajo del fondeadero

El principio consiste en lanzar al agua un equipo adicional al fondear. Morphéis se despliega junto con el ancla y permanece en la superficie, cerca de su punto de fondeo. La boya cuenta, entre otras cosas, con su propio sistema de posicionamiento GPS, una batería y un sistema de alimentación solar. Se comunica por radio con un receptor instalado a bordo. Cuando el sistema detecta un desplazamiento del ancla que cumple sus criterios de alarma, el receptor avisa a la tripulación.

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También se puede enviar una notificación por SMS, siempre que se disponga de la conexión necesaria. Esta función está pensada, sobre todo, para el caso del propietario que ha bajado a tierra mientras su embarcación permanece fondeada.

Por lo tanto, el funcionamiento es diferente al de una aplicación de alarma de fondeo instalada en un teléfono. Morphéis es un sistema autónomo que cuenta con su propio GPS y su propia conexión con la embarcación.

Esta independencia es una de las características más destacadas del producto. También explica en parte su precio: Mooring Solution ofrece actualmente Morphéis por 1.499 ? (IVA incluido), una cifra muy alejada de las aplicaciones gratuitas o que se venden por unos pocos euros.

Casi 1.500 ? frente a una aplicación que, en ocasiones, es gratuita

Con un precio de 1.499 ? (IVA incluido), está claro que Morphéis no pretende competir directamente con una aplicación móvil. El fabricante se dirige más bien a aquellos propietarios para quienes el fondeo supone una parte importante de su programa de navegación y que desean disponer de un sistema independiente, para embarcaciones de entre 40 y 60 pies.

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Este objetivo permite comprender mejor el posicionamiento. En un barco de crucero de alta mar que pasa muchas noches fondeado, un equipo destinado específicamente a la vigilancia del ancla puede tener más sentido que en una embarcación pequeña que solo echa el ancla unas pocas veces por temporada.

No obstante, la diferencia de precio es considerable.

Por lo tanto, la cuestión no se limita a determinar si la vigilancia directa del ancla funciona. Hay que saber si la ventaja obtenida con respecto a los sistemas existentes es lo suficientemente importante como para convencer a los navegantes de que instalen un dispositivo adicional a bordo, con lo que ello conlleva en cuanto a su almacenamiento, puesta en el agua y recuperación.

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