SEA.AI galardonada en los Premios EUROMARITIME 2026

La detección de peligros en el mar ya no depende únicamente del radar o del AIS. En EUROMARITIME 2026, el jurado concedió un Coup de Coeur a SEA.AI. Una distinción que pone de relieve el creciente papel de la visión artificial en la seguridad marítima.

Cuando un objeto flotante permanece invisible al ojo humano, el riesgo no se limita a una simple incomodidad durante la navegación. En torno a esta realidad se ha construido la tecnología desarrollada por SEA.AI, recientemente galardonada por el jurado de los Premios EUROMARITIME 2026. Este reconocimiento se otorgó fuera de las categorías tradicionales, en reconocimiento a un enfoque considerado estructurante en el ámbito de la vigilancia marítima.

Tecnología nacida en las regatas oceánicas

Antes de atraer el interés de los actores institucionales, la visión artificial de SEA.AI se desarrolló por primera vez en las regatas oceánicas. En este contexto, un OVNI no detectado puede comprometer el rendimiento o poner en peligro a la tripulación. Los primeros sistemas se concibieron para ayudar a los patrones en entornos en los que la vigilancia humana alcanza rápidamente sus límites.

Esta fase de experimentación en alta mar ha servido de campo de aprendizaje para una tecnología que está destinada a extenderse más allá de la navegación de recreo.

De los veleros a las misiones de vigilancia

Con el tiempo, la gama de usos se ha ampliado. Hoy en día, las soluciones SEA.AI se despliegan en buques de búsqueda y salvamento, drones de superficie, unidades comerciales e instalaciones de vigilancia costera. Este aumento de escala refleja una evolución lógica, ya que la detección visual se ha convertido en una herramienta operativa en misiones en las que la identificación rápida de los peligros es un requisito previo para la toma de decisiones.

El premio recibido en EUROMARITIME 2026 refleja esta transición de herramienta de ayuda a la navegación a componente funcional de los sistemas de seguridad marítima.

Llegar donde los sensores tradicionales no llegan

Los sistemas SEA.AI se basan en una combinación de cámaras ópticas y térmicas de alta resolución, junto con inteligencia artificial entrenada en millones de imágenes de situaciones marítimas reales. Esta combinación permite detectar automáticamente objetos que de otro modo serían difíciles de identificar, ya sean restos flotantes, pequeñas embarcaciones, mamíferos marinos o personas en el mar.

A diferencia del radar o el AIS, la visión artificial proporciona un contexto visual inmediato. No sustituye a los sensores existentes, sino que complementa su lectura, sobre todo en situaciones complejas o degradadas.

Aplicaciones que van más allá de la prevención de colisiones

Aunque la evitación de colisiones sigue siendo una de sus aplicaciones principales, la tecnología se utiliza ahora para una gama más amplia de misiones. Búsqueda y salvamento, protección de infraestructuras en alta mar, vigilancia perimetral, control de zonas sensibles y vigilancia medioambiental son algunas de las aplicaciones mencionadas por los usuarios.

Los sistemas pueden estar a bordo o integrados en estaciones terrestres, ampliando el campo de acción mucho más allá del propio buque.

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