La construcción de nuevos puertos deportivos en Italia se enfrenta a obstáculos cada vez más numerosos, entre los que se incluyen complejos trámites de autorización, costes elevados y una creciente atención a la protección del litoral. En este contexto, la rehabilitación de zonas portuarias ya urbanizadas constituye una posible respuesta a la demanda de nuevas plazas de amarre. La Marina Porto Antico de Génova se considera hoy en día uno de los ejemplos más significativos de este modelo de desarrollo.
Nuevos puertos deportivos: un reto cada vez más complejo
Elevar el nivel de competitividad de Italia como destino náutico, dar respuesta a una demanda de amarres que (al menos en determinados periodos) supera a la oferta y dar nuevos impulsos al desarrollo de los territorios: son muchos los factores que impulsan la construcción de nuevos puertos deportivos a lo largo de las costas italianas.
Sin embargo, la construcción de los muelles se ve obstaculizada por diversos factores, debido a la falta de inversión pública, a los altísimos costes y a las largas demoras que conllevan los trámites de autorización, con un plazo medio que ronda los 30 años.

Por ejemplo, hace solo unos días se dio a conocer la noticia de que el Tribunal Administrativo Regional (TAR) del Lacio ha suspendido el nuevo puerto de Fiumicino. Se trata de un proyecto que lleva mucho tiempo en fase de desarrollo y que, una vez finalizado, contaría con unas 1.200 amarres en la zona del Vecchio Faro, entre los que se incluyen varios destinados al atraque de superyates, megayates y gigayates, así como una terminal para cruceros; el tribunal ha decidido anular la evaluación de impacto ambiental, tras detectar varios aspectos críticos en las evaluaciones medioambientales y paisajísticas, lo que ha supuesto la anulación de la autorización ministerial concedida en noviembre.
La recuperación de zonas abandonadas como alternativa
La suspensión impuesta por el Tribunal Administrativo Regional (TAR) constituye una demostración más de lo difícil que resulta construir nuevos puertos deportivos a lo largo de las costas italianas; esto ocurre, además, en un contexto en el que los costes iniciales de la construcción de los puertos suelen tardar muchos años en amortizarse, lo que expone a los inversores a riesgos que distan mucho de ser insignificantes.
Una cosa es segura: la sensibilización medioambiental ha aumentado, y la urbanización de nuevos tramos de costa se ve cada vez más cuestionada, y no sin motivos de peso. No es de extrañar, por tanto, que entre las mejores prácticas para la creación de nuevos embarcaderos y la construcción de nuevas plazas de amarre figure ya de forma consolidada la recuperación y la puesta en valor de zonas degradadas, de modo que se puedan ofrecer los servicios necesarios sin deteriorar litorales intactos, o casi.
El principal modelo de referencia en el ámbito urbano italiano es, sin duda, Marina Porto Antico de Génova, un moderno puerto deportivo inaugurado hace treinta años, tras la rehabilitación de una zona completamente abandonada.
Marina Porto Antico, treinta años de regeneración urbana
El proyecto, financiado íntegramente con capital privado, ya demostró en los años noventa que es posible ofrecer un servicio portuario de alta gama sin urbanizar nuevos tramos de costa, optando, por el contrario, por devolver al territorio y a la comunidad zonas enteras que habían quedado olvidadas. Y esto ha ocurrido en el corazón de la ciudad, volviendo a conectar el mar con las plazas, los muelles y las callejuelas.

Hoy tenemos una nueva confirmación del éxito de la iniciativa, ya que Marina Porto Antico se sitúa habitualmente entre los mejores puertos deportivos de Italia y destaca como uno de los amarres más codiciados de Liguria, ofreciendo además amarres para superyates y gigayates de hasta 75 metros de eslora.
Las ventajas del modelo que representa este puerto deportivo en el centro de Génova son evidentes: el hecho de recuperar una zona ya urbanizada ha permitido crear un servicio portuario sin dar lugar a una nueva urbanización de la costa, teniendo en cuenta que Liguria presenta una de las tasas más altas de Italia, con aproximadamente el 40 % del territorio situado a menos de 300 metros del mar cubierto de hormigón.
Beneficios para el territorio y nuevas sinergias
Pero no se trata únicamente de los impactos evitados a nivel medioambiental y paisajístico. Las zonas abandonadas, sobre todo en el entorno urbano, se convierten rápidamente en un terreno propicio para la degradación, primero arquitectónica y posteriormente social, lo que genera problemas cada vez mayores tanto para los barrios adyacentes como para el resto de la ciudad.
Dar un nuevo uso a estos tramos de costa significa, por tanto, frenar el deterioro y poner en marcha una serie de procesos positivos para la comunidad. Pensemos, por ejemplo, en la recuperación del paseo marítimo, pero también en la llegada de nuevos flujos de turistas deseosos de conocer y disfrutar del territorio, así como en la apertura de nuevos negocios.
Entre las particularidades de Marina Porto Antico, cabe destacar además otro aspecto que debería incluirse entre las mejores prácticas para los puertos urbanos, y no solo eso. Además de la atención dedicada a la puesta en valor del territorio, el puerto deportivo de Génova concede gran importancia a la creación de nuevas sinergias, con el fin de elevar continuamente los estándares de calidad de los servicios ofrecidos.
Basta con pensar en la excepcional red que conforman los servicios náuticos situados a este lado del dique exterior de Génova, que garantiza a quienes amarran en Marina Porto Antico todo tipo de servicios y productos para la navegación de recreo; pero también al compromiso del puerto con asociaciones como Assomarinas y Genova for Yachting, o con plataformas innovadoras como Marine d'Italia, por citar solo algunas.
Un referente para el futuro del sector portuario italiano
El necesario desarrollo de los puertos turísticos italianos se ve ralentizado, y con frecuencia bloqueado, por obstáculos administrativos, burocráticos y legislativos.
En un contexto caracterizado, con demasiada frecuencia, por retrasos, una gestión deficiente, un enorme despilfarro y riesgos para el medio ambiente y el paisaje, identificar ejemplos concretos de rehabilitación y desarrollo constituye un punto de referencia útil para los futuros proyectos dedicados a la navegación de recreo.
Marina Porto Antico en pocas palabras
- 270 amarres
- Amarres de 7 a 75 metros
- Profundidad de calado de hasta 7 metros
- Canal VHF 74
- A 300 metros del Acuario de Génova
- A 500 metros de Strada Nuova
- Tel. +39 010 2470039


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