Una embarcación híbrida de 6,7 metros equipada con un fueraborda de combustión y pods eléctricos escamoteables sigue siendo una rareza en aguas europeas. Pero eso es lo que Marius Hondema eligió para su Aluship 670. El objetivo de la prueba en Ámsterdam era comprobar lo que el sistema BlueNav, una combinación de propulsión eléctrica, joystick 3D y funciones de navegación asistida, puede hacer realmente en el agua.
Arquitectura híbrida diseñada para embarcaciones pequeñas

En el espejo de popa de este Aluship 670, el sistema de propulsión principal es un fueraborda Honda de 100 CV. Un motor de combustión clásico, utilizado para desplazamientos rápidos y tránsitos. Pero la propulsión térmica no está permitida en los canales de Ámsterdam. Y la velocidad máxima en la capital holandesa es de 6 km/h. Así que había que encontrar una solución alternativa.

Por eso hay dos cápsulas eléctricas BlueSpin de 8 kW bajo el casco. Están instaladas sobre soportes retráctiles. Cuando están elevados, no crean ningún arrastre bajo el casco, lo que evita pérdidas de eficiencia cuando la embarcación está propulsada por un motor de combustión interna.
Esta arquitectura híbrida tiene dos ventajas:
- El primero es la redundancia de la propulsión. Las cápsulas eléctricas pueden utilizarse como propulsión principal, pero también como reserva en caso de fallo del motor principal.
- La segunda es la maniobrabilidad. Gracias a dos propulsores independientes, la embarcación puede desplazarse lateralmente o pivotar sobre el terreno, una ventaja evidente en canales estrechos como los de Ámsterdam.
Todo el sistema se controla mediante un joystick 3D conectado al sistema BlueNav.
Un joystick para mover el barco en todas direcciones

En el agua, la primera impresión es la precisión de la dirección. El joystick centraliza la gestión de los dos pods eléctricos y permite controlar directamente el empuje. Empujando el joystick hacia un lado, la embarcación se desplaza lateralmente. Una función conocida como atraque lateral.
En canales estrechos bordeados de barcazas y pontones, esta función cobra todo su sentido. El barco puede deslizarse hacia un muelle sin tener que accionar simultáneamente el motor principal y el timón.
El sistema también permite que la embarcación gire completamente sobre su eje. Las dos vainas trabajan en oposición para hacer girar el casco. En determinados pasos del centro de Ámsterdam, donde la anchura disponible no supera unos pocos metros, esta rotación sobre el eje facilita mucho el giro de la embarcación.
El manejo es bastante intuitivo. Después de unos minutos, Marius Hondema puede manejar la embarcación con una precisión similar a la de un propulsor portuario.
Mientras que el control por joystick se ha convertido en la norma en los térmicos de alta potencia, aquí no tiene rival por su suavidad y precisión.
Mantenimiento del rumbo y corrección de la deriva en la corriente
Además de las maniobras, BlueNav incorpora una serie de funciones de ayuda a la navegación.

La función Mantener rumbo le permite mantener un rumbo preciso. El sistema corrige automáticamente las desviaciones causadas por el viento o la corriente. En los canales de Ámsterdam, donde los efectos de las corrientes aparecen cerca de esclusas o puentes móviles, esta asistencia estabiliza la trayectoria.
Otra función interesante es el Bloqueo de Deriva. Este sistema mantiene la deriva de la embarcación bajo control. La velocidad y el ángulo de deriva permanecen constantes a pesar de las perturbaciones externas. En una zona fluvial o portuaria, esta función facilita la espera ante un puente o una esclusa, por ejemplo.
El ancla virtual y el mantenimiento de la posición
Una de las funciones más espectaculares del sistema es el ancla virtual. BlueNav lo llama DPS, por Dynamic Positioning System (sistema de posicionamiento dinámico).
El principio se basa en el GPS y el pilotaje automático de vainas eléctricas. Una vez activada la función, la embarcación permanece posicionada en un punto preciso. Las cápsulas ajustan constantemente su empuje para compensar el viento o la corriente. Así, el barco permanece inmóvil sin echar el ancla.

En un entorno urbano como Ámsterdam, esta función puede utilizarse para esperar a que se abra un puente o para retener la embarcación frente a un muelle mientras se prepara una maniobra.
Y en un tramo de agua más abierto o en el mar, también puede utilizarse para determinadas actividades, como la pesca, o para permanecer inmóvil en una zona donde esté prohibido fondear.
Navegación automática y seguimiento de rutas
BlueNav también incorpora funciones de navegación automatizada. El sistema puede seguir una ruta formada por puntos GPS. Una vez definidos los waypoints, la embarcación adapta automáticamente su trayectoria y velocidad. Cruise Control, el regulador de velocidad integrado, estabiliza la velocidad de la embarcación.

En los canales holandeses, donde la velocidad está estrictamente limitada, este sistema evita las variaciones involuntarias. También puede utilizarse en trayectos repetitivos, por ejemplo para una embarcación de transporte turístico o de vigilancia portuaria.
Un sistema adaptable a las embarcaciones existentes
El montaje probado en este Aluship 670 es especial. Dos pods de 8 kW instalados en un barco de menos de siete metros de eslora constituyen la primera configuración de este tipo.

Pero el sistema BlueNav no se limita a las embarcaciones nuevas. Los módulos también pueden instalarse en embarcaciones existentes de aluminio, acero o materiales compuestos. Según el fabricante, dos módulos de 8 kW pueden equipar embarcaciones de hasta 12 m y 12 toneladas. Esta tecnología recibió un premio en la Electric and Hybrid Marine Expo de Ámsterdam, en junio de 2025, en la categoría de tecnología de propulsión del año.
La prueba de navegación se realizó con un frío intenso, típico del invierno holandés. Y en este entorno de ladrillos y aguas tranquilas, el silencio de las cápsulas eléctricas contrastaba vivamente con el habitual estruendo urbano.
Para Marius Hondema, este montaje atípico es un éxito:
"Quería entender hasta dónde se puede llegar con la propulsión híbrida en un barco pequeño. Los pods no solo sirven para avanzar, también cambian la forma de maniobrar explica el propietario del barco.


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